"Te basurea y no te dan una": los choferes de Patagonia Argentina, al límite y sin cobrar julio
Con el aguinaldo a medias y julio sin cobrar, los choferes autoconvocados de Patagonia Argentina esperan que este miércoles aparezca el depósito que les prometió el intendente Othar Macharashvili, mientras hay familias que ya no tienen ni para pañales.
En Comodoro Rivadavia la bronca de los choferes de Patagonia Argentina no da tregua. Otra vez salieron a reclamar en la calle, todavía sin haber visto un peso de los haberes de julio y con parte del aguinaldo colgado. La cosa ya dejó de ser una pelea por guita: se convirtió en un problema de mesas vacías.
Jorge Valdez, que se rompió el lomo 19 años en la empresa, contó en "Buen Día Comodoro" (SETA TV) que el fin de semana se reunieron con el intendente Othar Macharashvili, quien les prometió que el miércoles el dinero iba a estar en las cuentas. Pero la promesa viene con letra chica: "No sabemos si viene el sueldo completo más los días que nos faltan", advirtió el chofer, que tampoco tiene precisiones sobre el monto final.
Valdez no se guardó nada a la hora de describir cómo los trata la empresa: "Yo estuve 19 años en Patagonia Argentina y que te paguen así, va, no te pagan directamente, te basurea, te cierra la puerta y no te dan una", disparó. Y sumó, indignado: "Todos mis compañeros han sacrificado horas, han dejado su familia para estar para que la empresa funcione, y de repente encontrarte con esto".
La situación ya empezó a mostrar la cara más dura del conflicto: hay familias que directamente no tienen plata para lo básico. "Hay familias que están muy necesitadas", contó Valdez, que habló de la posibilidad de que lleguen bolsones de alimentos mientras se destraba el conflicto. En el encuentro con el intendente, una de las esposas de los choferes llegó a decir que en su casa no había plata ni para comida ni para pañales. Desde el municipio, dicen los trabajadores, ya se habría movido el área de Desarrollo Humano para dar una mano.
Pero los choferes no piensan quedarse de brazos cruzados esperando que llegue el miércoles. Durante la jornada tienen previsto seguir con la protesta y además ir hasta la sede de la UTA a pedir explicaciones. Ahí Valdez fue con munición gruesa: cuestionó el rol del gremio en todo el conflicto y hasta apuntó contra los bolsones de alimentos que empezó a repartir el sindicato. "Están haciendo campaña", lanzó, y lo relacionó directamente con las elecciones sindicales que se vienen.
El trabajador remarcó además que, de los 269 choferes que están en este quilombo, buena parte está afiliada a la UTA, pero puso en duda que eso se traduzca en representación real: "De los 269 afiliados al gremio, creo que estaban como 200 afiliados pero no representados".
Con todo esto sobre la mesa, ahora la comarca entera tiene la vista puesta en el miércoles, para ver si el dinero prometido aparece de una vez y, sobre todo, si alcanza para cubrir todo lo que la empresa les debe.
